La verdadera ética
consiste en la fidelidad
a lo que se hace.
Vittorio Gregotti
El transcurrir del siglo XXI se ha visto manchado por una serie de males de la conducta humana: robos, asaltos, engaños, asesinatos, secuestros, violaciones a los derechos humanos, negligencias, rechazos, irresponsabilidad etc., en otras palabras, estamos perdiendo los valores que nos permitirían vivir con más armonía. En círculos los sociales, profesionales, religiosos, políticos, gubernamentales, algunas personas practican la deshonestidad y la corrupción como parte de la cotidianeidad. Ante ello se escucha decir que nos falta ética
¿Qué significa tener ética? Normalmente se entiende como la manera honesta de vivir o comportarse con los demás. ¿Equivale hacer bien las cosas?
Antonio Sandoval Mario (2007) dice que la ética tiene como base fundamental el deseo voluntario de actuar de manera correcta, sin temer el castigo por no hacerlo. Quien obedece una norma ética lo hace no como consecuencia del temor a la reprimenda o a la penitencia, sino por convencimiento propio e íntimo de estar haciendo lo correcto. |
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¿Qué pasa con nosotros y con la sociedad en general? ¿Por qué muchos de nuestros semejantes no dudan en dañar la imagen, la persona, su trabajo y la dignidad de un tercero?
No formar en la ética ha causado muchos problemas a nuestra sociedad. Pero, si al individuo no se le puede formar tan fácilmente, más difícil es a nivel sociedad.
Nuestra sociedad es compleja, Morín (1999 ) plantea que el género comprende la tríada individuo-sociedad-especie. “Estos elementos no se podrían comprender de manera disociada” continúa diciendo. Es verdad, entender al individuo del por qué se comporta de esta manera no sería fácil separarlo o dejar de pensar que pertenece a una sociedad de su misma especie. Esto me hace pensar que el problema no es cuestión de individualidad, es problema es de masa, es necesidad de todos nosotros, nos falta comprendernos como lo plantea este mismo autor.
¿Qué está faltando entonces? Desde mi punto de vista. Nos está faltando una formación que nos haga pensar en los demás. En palabras de Morín…nos falta conciencia, falta humanizarnos, sentir la unidad y la humanidad o espíritu humano. Todo esto nos haría tener una conciencia ética que nos permita actuar con seguridad y con honestidad ante los demás.
La conciencia ética en la familia,
En la familia se viven problemas similares. Los hijos son capaces de mentir para ocultar a veces un fracaso en sus estudios; viven arraigados en el plagio al presentar trabajos en la escuela con la cultura de “copiar y pegar”, y de compartir trabajos con otros compañeros para presentarlos con algunas modificaciones. Rojas Soriano Raúl (1992) Estas últimas acciones de plagio a la vista de todos, representan deshonestidad intelectual y conducen al demérito académico. Lo anterior no sólo daña al plagiado, sino que el mayor perjuicio formativo se da en quien lo practica. Vivir sin ética es una forma de acabar con el prestigio de la familia y la desintegración de la misma.
La familia como núcleo de la sociedad juega un papel importante, creo que ante la dificultad de influir directamente en la sociedad en general, el hogar es un espacio viable de formación ética por varias razones.
Debemos poner práctica la comprensión del que habla Morín. Si los padres comprendemos a los hijos ellos también están en posibilidades de entender por qué los tratamos de una u otra forma. Comprenderlos significa para mí, compartir sus fracasos, después así aprendimos nosotros los padres, vivir sus alegrías, brindar siempre otra oportunidad de hacer las cosas.
Educar en el ejemplo. La comunicación con los hijos no debe ser con el discurso oral, no sirve de mucho reprender o llamar la atención con palabras, éstas deben acompañarse de acciones. Si debo enseñarle que plagiar es incorrecto, debo yo aprender cómo se cita y practicarlo con ellos cuando elaboren sus trabajos.
Luego entonces, la formación ética, como una forma de vivir en armonía o de proceder bien. Debe iniciarse en el hogar viviendo en los valores con los hijos y esto significaría convivir con respeto, con sinceridad, analizando los pros y contras de ciertas acciones que dañan a terceros.
Ámbito profesional
En el ámbito profesional también nos aqueja el problema de la falta de conciencia ética. ¿Cómo se manifiesta en este ámbito? Bueno, es común observar en mi espacio de profesores que, no desarrollamos las clases con respeto a nuestros alumnos, no planeamos nuestras sesiones de trabajo para sus necesidades sino para cumplir un requerimiento administrativo. Corren rumores que algunos para ejercer la profesión tienen que “comprar” un título y lo más grave es que en el desempeño no hay interés para hacer bien el trabajo, muchos no mostramos ni el mínimo interés de actualizarnos, tenemos la creencia que lo que aprendimos en una normal es suficiente. Y por último, nos falta creatividad para utilizar todo tipo de recursos didácticos disponibles en nuestras escuelas sólo por mencionar algunas conductas deshonestas en el campo profesional, mismas que afectan la calidad de nuestro quehacer educativo.
En lo personal creo que estas condiciones pueden mejorar, la conciencia ética sigue siendo el punto clave. ¿Cómo fomentarla?
Formación continua: Una vez salidos de la escuela normal o universidad, sería viable continuar obligatoriamente en una escuela de formación cívica y ética para maestros como condición para ejercer la profesión. Esta puede una de tantas facetas de actualización que a los docentes nos ayudaría mucho para ser más eficientes y responsables con nuestro trabajo.
Comprensión. Los docentes tenemos que vivir en los valores, muchos somos insensibles ante las necesidades de los padres, de los alumnos y de nuestros propios compañeros. Requerimos convivir más, para comprendernos más, ser más humanos como lo plantea Morín. Los directivos deberían tener como condición esa labor de sensibilizar, y de inducirnos a ser más conscientes ante nuestro trabajo.
Ámbito Investigativo.
La percepción que nos han dejado del docente ha sido la de ejecutar programas, proyectos y planes diversos, nunca nos formaron ni nos plantearon la necesidad de crear conocimientos nuevos. Yo siempre he creído que eso es para “científicos”. En consecuencia la investigación es nula en nuestro nuestras escuelas. Pocos a casi nadie se ocupan de este problema. Los investigadores son personas especialistas que entre nosotros no existen. Son personas de escritorios o que laboran en altas esferas de nuestra estructura educativa y por lo regular no las conocemos si sabemos lo que hacen.
Investigar para nosotros ha sido “consultar” o buscar información, y así utilizamos el término con los alumnos. Entonces desde corta edad estamos formados con esta mentalidad.
Investigadores: No aportamos porque desconocemos la forma de hacerlo. Sería importante contar con personas dedicadas a esta labor trabajando muy cerca de nosotros o de las escuelas para hacernos comprender la importante de crear y enseñarnos a crear conocimientos que apoyen nuestra labor.
Proyectos: Con esos conocimientos implementar proyectos diversos que autentifiquen la credibilidad de los mismos.
Conclusiones.
La conciencia ética es un problema que nos afecta en diferentes ámbitos de nuestra vida. Saber distinguir entre lo bueno y lo malo de nuestro proceder quizá no represente la gravedad del mismo sino que “Todo trabajador tiene o debe desarrollar una ética profesional que defina la lealtad que le debe a su trabajo, profesión, empresa y compañeros de labor. Villarini (1994) Tomado de ¿Por qué una ética profesional en nuestros tiempos? http://cuhwww.upr.clu.edu/exegesis/ano10/v27/erosario.html
Bajo esta perspectiva se requiere iniciar la formación ética desde la familia, continuarla en el campo profesional. Tenemos que retomar la idea de que “nunca es tarde para aprender” o que siempre hay algo qué aprender. Nuestros valores se extinguen. Tenemos necesidad todos de no olvidar que si nos dejan libres, nos corrompemos, nos absorbe el medio y nos olvidamos de nuestros principios. Sólo algunos por naturaleza quizá, sean más conscientes, más honestos, más respetuosos, etc.
Referencias.
Antonio S. Mario. Prensa Limre.com Guatemala. http://www.prensalibre.com/pl/2007/julio/06/176346.html rescatado el día 28 de agosto de 2008
Morín Edgar “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”, Correo de la UNESCO, 1999
Rojas Soriano, Raúl, “Formación de investigadores educativos”,
Edit. Plaza y Valdés, México 1992
Rosario G. Elmy. ¿Por qué una ética profesional en nuestros tiempos? http://cuhwww.upr.clu.edu/exegesis/ano10/v27/erosario.html rescatado el día 29 de agosto de 2008.